Quiénes somos

Somos un grupo de profesionales dedicados al entrenamiento y modificación de conducta de los cánidos. Trabajamos desde una perspectiva del uso de técnicas positivas, sabemos y creemos  que no hay necesidad de lastimar ni agredir al perro para su aprendizaje o para cambiar su conducta. Por ello, no utilizamos collar de castigo. La correa es para que el perro no se escape, más no se utiliza como método de enseñanza. Los gritos sólo nos desgatan la garganta y no nos llevan a nada.

Utilizamos premios y motivamos para que el perro nos dé la conducta que deseamos.

También creemos en el compromiso y en la responsabilidad que adquiere un dueño para con su mascota. Por ello las clases son en presencia de los dueños, y les transmitimos el conocimiento, las herramientas y las técnicas necesarias para que ellos trabajen con su perro como un binomio.

¿Quién mejor que el dueño para conocer a su perro? Estamos convencidos que la enseñanza positiva ayuda al perro a mejorar su relación con su dueño, a crear lazos afectivos imposibles de alcanzar si es otra persona la que se hace cargo de su enseñanza.

El perro es un ser vivo, inteligente, que no necesita métodos aversivos para aprender. Toda enseñanza lleva tiempo, paciencia y dedicación. Date, y dale, el tiempo de aprender juntos.

El perro ha estado entre nosotros por muchos miles de años, pero la creciente vida urbana requiere también de nuevas conductas para una sana relación perro-humano, y sobre todo para su bienestar y felicidad al lado nuestro.

Es importante una buena socialización con humanos y con otros perros, por ello nuestras últimas clases son en calle.

Para una modificación de conducta, lo primero es realizar un diagnóstico, saber qué es lo que causa la conducta no deseada de nuestros perros, para así realizar un plan de trabajo y poder dar los ejercicios y actividades a realizar. Siempre pensando en el bienestar de nuestro compañero de cuatro patas.

Creemos en la importancia integral del entrenamiento, enseñamos comandos como el sentado, echado, junto, pero también dentro de este entrenamiento contamos con estimulación de su actividad mental.

Utilizamos métodos positivos, NO ocupamos collar de castigo, NI  jalones, NI sometimientos. Utilizar estos métodos no nos llevan a un éxito duradero, ni a una salud mental del perro.